¿Cómo controlas los celos?

“El que no tiene celos es que no está enamorado”. “¿Está celosa?, entonces es que te quiere”. “Los celos aparecen cuando alguien te importa de verdad”. He querido empezar con algunas frases que seguro que reconocéis. Expresan creencias frecuentes y generalizadas sobre el tema del que trata nuestro artículo: los celos. Cuando las psicólogas y psicólogos tratamos los celos patológicos o celotipia, somos conscientes de que esta dificultad está relacionada, no solo con las características psicológicas y el contexto de la persona, también y en gran medida, con las ideas y creencias sobre conceptos como el amor o la pareja. Vamos a tratar de identificar qué tiene de singular y diferente esta compleja emoción llamada celos, para comprenderla y manejarla.

 

Los celos en la pareja

El amor y las relaciones sentimentales son una de las más importantes motivaciones de las personas. Promueven actitudes, pensamientos, deseos y conductas de vinculación, apego, apoyo mutuo y estabilidad, en las que encontramos bienestar, felicidad.

Sin embargo, en torno al amor y a todo lo relacionado con él, la literatura, el cine, el arte… la sociedad, han creado o extendido, ideas y creencias, que son muy poco apropiadas, si hablamos en términos de bienestar emocional. Ya que generan dinámicas desadaptativas en las relaciones sentimentales o afectivas, llegando, incluso, a producir mucho sufrimiento personal.

Amor y celos constituyen un binomio muy presente en el ideario social. Muchos de los denominados “mitos del amor romántico” refuerzan ideas erróneas sobre lo que es una verdadera manifestación de amor.

Por ejemplo, –tal y como decían las frases del principio– se tiende a pensar que los celos expresan amor: “Los celos aparecen cuando alguien te importa de verdad”. ¿Quiere esto decir que si no sientes celos no quieres de verdad a otra persona? Los celos, en muchas ocasiones, tienen más que ver con la dependencia emocional, con los miedos, la exclusividad o la posesión, que con el amor.

En cualquier caso, los celos van a estar presentes, de forma ocasional, o con mayor o menor frecuencia, en el devenir de cualquier relación sentimental. Comprender esta emoción, su origen, sus características, los aspectos educacionales y culturales asociados a ella, van a permitirnos manejar y limitar sus consecuencias.

«Y estas consecuencias pueden ser importantes, ya que un proceso de celos obsesivos o patológicos –también denominado celotipia–, puede tener importantes implicaciones en la salud psicológica de las personas, condicionar la evolución de las relaciones afectivas, incluso, derivar en diferentes formas de violencia en la pareja».

Empecemos por analizar uno de los aspectos importantes en los celos: las ideas y creencias sobre el amor asociadas a los estereotipos de género.

La terapia de pareja:
Caminar hacia el cambio.

“El que no tiene celos es que no está enamorado”. “¿Está celosa?, entonces es que te quiere”. “Los celos aparecen cuando alguien te importa de verdad”. He querido empezar con algunas frases que seguro que reconocéis. Expresan creencias frecuentes y generalizadas sobre el tema del que trata nuestro artículo: los celos. Cuando las psicólogas y psicólogos tratamos los celos patológicos o celotipia, somos conscientes de que esta dificultad está relacionada, no solo con las características psicológicas y el contexto de la persona, también y en gran medida, con las ideas y creencias sobre conceptos como el amor o la pareja. Vamos a tratar de identificar qué tiene de singular y diferente esta compleja emoción llamada celos, para comprenderla y manejarla.

 

Los celos en la pareja

El amor y las relaciones sentimentales son una de las más importantes motivaciones de las personas. Promueven actitudes, pensamientos, deseos y conductas de vinculación, apego, apoyo mutuo y estabilidad, en las que encontramos bienestar, felicidad.

Sin embargo, en torno al amor y a todo lo relacionado con él, la literatura, el cine, el arte… la sociedad, han creado o extendido, ideas y creencias, que son muy poco apropiadas, si hablamos en términos de bienestar emocional. Ya que generan dinámicas desadaptativas en las relaciones sentimentales o afectivas, llegando, incluso, a producir mucho sufrimiento personal.

Amor y celos constituyen un binomio muy presente en el ideario social. Muchos de los denominados “mitos del amor romántico” refuerzan ideas erróneas sobre lo que es una verdadera manifestación de amor.

Por ejemplo, –tal y como decían las frases del principio– se tiende a pensar que los celos expresan amor: “Los celos aparecen cuando alguien te importa de verdad”. ¿Quiere esto decir que si no sientes celos no quieres de verdad a otra persona? Los celos, en muchas ocasiones, tienen más que ver con la dependencia emocional, con los miedos, la exclusividad o la posesión, que con el amor.

En cualquier caso, los celos van a estar presentes, de forma ocasional, o con mayor o menor frecuencia, en el devenir de cualquier relación sentimental. Comprender esta emoción, su origen, sus características, los aspectos educacionales y culturales asociados a ella, van a permitirnos manejar y limitar sus consecuencias.

«Y estas consecuencias pueden ser importantes, ya que un proceso de celos obsesivos o patológicos –también denominado celotipia–, puede tener importantes implicaciones en la salud psicológica de las personas, condicionar la evolución de las relaciones afectivas, incluso, derivar en diferentes formas de violencia en la pareja».

Empecemos por analizar uno de los aspectos importantes en los celos: las ideas y creencias sobre el amor asociadas a los estereotipos de género.

¡CONTACTANOS!

¿Necesitás asesoramiento de especialistas?

Escribinos por whatsapp o contactanos en cualquiera de nuestras redes.

Contacto

Seguinos

Newsletter

¡Se ha suscrito correctamente! ¡Ops! Algo ha ido mal, por favor inténtelo de nuevo.

© 2024 Dupla Parejas. Sitio hecho con por Bondi Estudio

Contacto

Seguinos

Newsletter

¡Se ha suscrito correctamente! ¡Ops! Algo ha ido mal, por favor inténtelo de nuevo.

© 2024 Dupla Parejas. Sitio hecho con por Bondi Estudio